Mutua Madrileña. Cuando el lenguaje inclusivo te estropea la campaña.

A mi entender Mutua Madrileña es una gran marca. Una de las que yo llamo marca bonita con logo feo. Logo horroroso más bien. Pero eso es cuestión de gustos.

Creo que Mutua Madrileña perdió una gran oportunidad cuando renovó su identidad y no quiso adueñarse expresamente en la identidad gráfica del concepto “mutua” y ser “La Mutua” por antonomasia, como hizo “La Caixa”.

Posteriormente hizo una buena acción  con la campaña “soy de la mutua” con la que se consigue el doble objetivo de incorporar  al cliente a su lado, y quitar el limitante “Madrileña”.

El nombre, Mutua Madrileña es jurídicamente débil, como todos los descriptivos. Esta condenado a convivir con posible marcas como “Mutua Madrileña del Taxi” o “Mutua Madrileña Pérez”.

Soy cliente de Mutua Madrileña y estoy encantado con su servicio. He sido testigo de su modernización y son una empresa fantástica.

En este post querría llamar la atención sobre la campaña de seguros de moto y esa tontería del “lenguaje inclusivo”.

La campaña viene a decir cosas como: “Un motero aparca siempre en la puerta. Un mutuero hace lo mismo pero por menos dinero”.

Me gusta. Inventa el concepto “mutuero”, un motero que es de la mutua. Y la rima le da fuerza en los anuncios locutados.

Pero cuál será mi sorpresa cuando he oído algo así como:

Un motero aparca la moto en la puerta. Una mutuera hace lo mismo pero por menos dinero. Se acabó la rima. Por ser políticamente correctos ya no tiene gracia. El concepto motero es como el concepto violinista. Engloba también a las mujeres. Lo curioso es que el género solo lo cambian en mutuero y no en motero. El resultado es un anuncio metido con calzador y sin ninguna chispa.

Igual que otro que he visto hace poco de la fundación Vicente Ferrer que me solicita que “amadrine” una niña. ¿Ese anuncio elimina a los posibles padrinos varones? ¿Quieren únicamente madrinas? Pues paso de ellos. ¡Serán memos! El hecho de que la campaña sea para evitar matrimonios de niñas menores no significa que no se pueda usar “apadrinar” como genérico para padrinos y madrinas. De hecho, cuando haces click en el link, ya hablan de apadrinar. ¡El sexo de la apadrinada no me convierte en madrina!

No aguanto más tanta tontería lingüística.

Un saludo a TODOS mis lectores. 🙂

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